LA FINA ESTAMPA DE CHABUCA GRANDA

Chabuca Granda fue una destacada cantante, compositora y folklorista peruana desaparecida hace un cuarto de siglo. Algunas de sus interpretaciones han llegado tan lejos como sus composiciones en voces ajenas. Las más destacadas fueron La Flor de la Canela que la llevó a la fama, El puente de los suspiros, José Antonio y Fina Estampa. Cronista de la Lima de su infancia sus canciones derraman sensibilidad y amor por su ciudad. Cambió el vals peruano y desarrolló un amplio repertorio de los ritmos afroperuanos dejando un extenso legado de canciones y poemas.
A continuación la letra de La Flor de la Canela y Fina estampa y enlaces en el título para escucharla en su propia voz.
Déjame que te cuente, limeña
déjame que te diga la gloria
del ensueño que evoca la memoria
del viejo puente, del río y la alameda.
Déjame que te cuente, limeña
ahora que aún perfuma el recuerdo
ahora que aún mece en su sueño
el viejo puente del río y la alameda.
Jazmines en el pelo y rosas en la cara
airosa caminaba la flor de la canela,,
derramaba lisura y a su paso dejaba
aroma de mixtura que en el pecho llevaba
Del puente a la alameda menudo pie la lleva
por la vereda que se estremece
al ritmo de sus caderas,
recogía la risa de la brisa del río
y al viento la lanzaba del puente a la alameda.
Déjame que te cuente, limeña ¡ay!
deja que te diga morena mi pensamiento
a ver si así despiertas del sueño,
del sueño que entretiene, morena,
tus sentimientos.
Aspiras de la lisura que da la flor de canela,
adornada con jazmines,
matizando tu hermosura.
Alfombras de nuevo el puente
y engalanas la alameda,
el río acompasara tu paso por la vereda.
Jazmines en el pelo y rosas en la cara
airosa caminaba la flor de la canela
derramaba lisura y a su paso dejaba
aroma de mixtura que en el pecho llevaba
Del puente a la alameda
menudo pie la lleva
por la vereda que se estremece
al ritmo de sus caderas
recogía la risa de la brisa del río
y al viento la lanzaba
del puente a la alameda.
Una veredita alegre
con luz de luna o de sol
tendida como una cinta
con sus lados de arrebol,
arrebol de los geranios
y sonrisas con rubor,
arrebol de los claveles
y las mejillas en flor.
Perfumada de magnolia,
rociada de mañanita,
la veredita sonríe
cuando tu piel acaricia.
Y la cuculi se ríe,
y la ventana se agita
cuando por esa vereda
tu fina estampa paseas.
Fina estampa, caballero,
caballero de fina estampa,
un lucero, que sonriera
bajo un sombrero,
no sonriera más hermoso
ni más luciera, caballero,
y en tu andaranda reluce
la acera al andar andar.
Te lleva por los zaguanes
y a los patios encantado,
te lleva por las plazuelas
y a los amores soñados.
Veredita que se arrulla
con tafetanes bordados,
tacón de chapín de seda
y justes almidonados.
Es un caminito alegre
con luz de luna o de sol
que he de recorrer cantando
por si te puedo alcanzar,
fina estampa caballero,
quien te pudiera guardar.