UNA NIÑA PEQUEÑA CON UNA VOZ ENORME
Asi llamaban a Teresa Brewer, a quien descubrí hace unas decenas de años, cuando era una de las niñas prodigio de la canción norteamericana. Teresa me acompañó muchas tardes, cuando encerrado en casa quería vivir con la música. "Music, music, music", "Till I waltz again with you" (mi preferida), "Ricochet" o "Put another nickel in" en su voz, eran el transporte a otro sitio menos agreste, menos doloroso y más ambicionado.
Teresa desapareció de pronto para volver a resurgir años después reciclada como cantante de jazz, pero ya no era ella. Para mi reencontrarme con la Brewer fue como cuando volvemos a ver a la novia desaparecida a la que habíamos idealizado y descubrimos que quizás habría sido mejor no volver a verla.
Hoy la he vuelto a escuchar y felizmente descubro que la Teresa que recuerdo en mi vejez es la de los primeros tiempos. ¡Que alivio!
Jose Alberto dijo
¿Esto es un charleston, no? ¿Puedo bailar un poquito? :-)
Bueno, mejor no..sólo la escucho, que no es cuestión de dar un espectáculo..
Un abrazo¡¡
10 Enero 2009 | 12:18 AM