¿QUÉ SERÁ DE MI BLOG CUANDO YO NO ESTÉ?
¿Qué será de mi blog cuando yo muera? ¿Quién lo cuidará? ¿Quién cada viernes le contará sus penas y vivencias? ¿Quién lo abrumará con sus recuerdos recitándole poemas que le lleguen al corazón o rememorando música de hace años? ¿Quién llorará sus tristezas delante del teclado para verter en él los dolores de la vida? ¿Quién?
Se que a menos que me de un arrebato mi blog me sobrevivirá y entonces, pobrecillo mío, quedará como testimonio de los días compartidos, cargando por muchos años con la cruz de un muerto hasta que a algún administrador burócrata le de por eliminarlo.
Mi blog ha sido parte mía y lo imagino en su eterna soledad, sin nadie que lo actualice, soportando los comentarios de okupas desalmados que sin respeto se pasearán por sus posts dejando las huellas de sus pezuñas diabólicas e irrespetuosas en forma de graffitis, o de desconocidos que quizás lo visiten y dejen un comentario amable que nadie responderá y quizás entonces en lo más profundo de sus entrañas un viernes cualquiera dentro de muchos años, mientras alguien bebe su vino y escucha música vieja en lo que escribe un post, mi blog llore en silencio y yo lo secunde desde donde esté.