JOSÉ MOJICA, EL SACERDOTE TENOR
La anciana sordomuda que lo cuidaba miró al viejo sacerdote franciscano tendido en el camastro y supo que Fray José de Guadalupe iba a morir en breve. Se persignó y dejándolo solo unos instantes salió a buscar quien trajera ayuda espiritual para el moribundo. Era el 20 de septiembre de 1974 en Lima y quien fuera José Mojica ante el mundo lo abandonaba en la más absoluta pobreza después de una gran carrera artística.
Destacado actor y tenor mexicano, fue lavaplatos, actor secundario en obras de teatro y cantante de ópera en su país hasta que emigró a Estados Unidos donde fue descubierto por el compositor cubano Ernesto Lecuona quien le lleva a Hollywood y posteriormente a La Habana, a la sazón importante plaza operística latinoamericana, donde graba varios discos. Fue después su encuentro con Enrico Caruso quien le aconseja complementar su preparación en los idiomas inglés, francés e italiano además de equitación, danza y atletismo, así lo hizo y ya no paró, primero fue el salto a la Ópera incluyendo papeles protagónicos en el Metropolitan Opera House y luego al cine, protagonizando varias películas en Hollywood, México, Argentina y España.
Según se cuenta a la muerte de su madre decidió abandonarlo todo, aunque él refería que la decisión de convertirse en sacerdote provenía de la aparición de Teresita de Jesús. Lo cierto es que tras la pérdida de su madre se alejó de los escenarios y en 1942, después de deshacerse de todos sus bienes, ingresa al seminario Franciscano de Cuzco en Perú adoptando el nombre de Fray José de Guadalupe Mojica, luego se traslada al monasterio de San Antonio de la Recoleta, y se ordena como sacerdote en 1947 en el templo Máximo de San Francisco de Jesús en Lima. Cuando el genial Agustín Lara supo que Mojica iba a abrazar el sacerdocio le compuso la celebre canción Solamente una vez, dedicada a él y no a un amor como pudiera pensar quien desconozca este detalle y de la cual se han hecho tantas versiones. Lara, al comunicarselo Mojica, pasó la noche en vela para componer la misma y al día siguiente le entregó la última canción que el futuro sacerdote cantó antes de entrar a la vida religiosa.
A pesar de su condición sacerdotal aún participó en conciertos y tres películas incluyendo “Yo Pecador”, basada en su libro autobiográfico para recaudar fondos y construir un seminario en Arequipa.
Les invito a recordarlo escuchando estas magníficas interpretaciones incluyendo "Solamente una Vez" en la voz de Agustín Lara y un dúo con Pedro Vargas, otro gran tenor mexicano, siendo ya sacerdote en 1969.
JURAME
. TE QUIERO DIJISTE
. DONDE ESTÁS CORAZÓN
. MARÍA ELENA
. ANEMA E CORE
. SOLAMENTE UNA VEZ (AGUSTÍN LARA)
. DIME (DÚO CON PEDRO VARGAS, 1969)