ALFONSO ORTIZ TIRADO, EL CIRUJANO TENOR
Corre 1906 en Ciudad México, todo está listo para la recepción que se brindará al anciano Presidente Don Porfirio Díaz, en una de las tantas que se ofrecían al Dictador desde que se inició el Porfiriato. Todo está preparado para homenajear al presidente casi vitalicio cuando estalla la bomba poco antes de empezar: ¡La soprano principal está enferma y no podrá acudir! Cunde el nerviosismo entre los organizadores del evento y los aduladores del general pero un niño de ocho años, hermano de dos cantantes que participan en el programa, se ofrece para sustituirla y comienza a cantar y lo hace maravillosamente, tanto que deciden incluirlo y canta, canta como los ángeles y el local se llena de aplausos ante aquella voz infantil que los embruja: Es el debut de Alfonso Ortiz Tirado, una de las voces más privilegiadas de la historia musical mexicana.
A diferencia de otros niños precoces el cambio de la voz al pasar a la adolescencia no representó un problema para el artista, ahora convertido en tenor y con mucho más conocimiento y educación artística de la mano del maestro José Pierson, donde coincidió con otros grandes como Pedro Vargas, José Mojica y Juan Arvizu.
Pero Alfonso no quería ser solo cantante sino que se dedicó a estudiar y se hizo médico y cirujano de éxito y supo unir sus dos pasiones. Fue médico personal de la pintora Frida Kahlo, a la que operó varias veces, asi como a Agustín Lara, quien tenía en la mejilla secuelas de la agresión de una corista.
Con el producto de sus presentaciones equipó hospitales, introdujo avances científicos y ayudó a la atención de los más desfavorecidos. Se dice que con ella financió la creación de un ultramoderno Hospital infantil en el que se colocó una placa de bronce, más tarde desaparecida, en la que decía: Levanté con mi canto este templo para aliviar el dolor y un agradecimiento al público de los distintos países donde cantó para financiarlo.
En Argentina, país donde cosechó grandes triunfos, Ortiz Tirado quiso homenajear a su madre y a las ancianas porteñas en una muestra más de su humanidad: Ofreció en el Teatro Monumental un concierto, en el que todas las ancianas con cabeza blanca por las canas como su madre entrarían gratis y cantó para ellas Cabellera blanca de Agustín Lara y sus mejores canciones ante un auditorio compuesto por ancianas inválidas o ciegas en lo que el artista consideró su mayor triunfo, a pesar de haber sido el cantante en español que más discos vendió en su época de mayor esplendor.
Paradójicamente, a pesar de su éxito como cantante y de que el gran Enrico Caruso al felicitarlo personalmente tras escucharlo en 1919 dijera que tenía una de las voces más hermosas que existían, Ortiz Tirado no se consideraba tal, como dijo en una entrevista en Costa Rica en 1932: “Yo no soy un profesional del canto. Soy médico. Sí señor. Médico como usted es reportero. Yo soy médico y en las vacaciones canto. Es extraño, dicen todos. Será extraño, pero es. Está usted creyendo que he fracasado en mi profesión y por ello me dediqué a mi gira artística. No. Respeto y quiero mi carrera y la ejerzo con fortuna, sí señor. Soy jefe del Hospital Morelos de Ciudad de México. Canto porque cantando salgo del círculo de preocupaciones que forman mi vida. Consultorio, hospital, enfermos, exámenes, diagnósticos… Cantando la canción mexicana me sumerjo en otra actividad, en otra vida.”
El Cantor de América falleció el 7 de septiembre de 1960 ya retirado de los espectáculos pero aún disfrutando de la fama que su limpia voz y estilo le dieron y gozando del agradecimiento que correspondía a su bonhomía a través del Festival Alfonso Ortíz Tirado dedicado anualmente a su memoria.
Filántropo, cirujano, cantante, el Dr Alfonso Ortiz Tirado puede ser recordado como grande en cualquiera de sus cualidades. Hoy lo homenajeo como el gran tenor que fue presentando algunas de sus canciones más famosas muchas de las cuales me recuerdan aquellos domingos de mi infancia en que las escuchábamos por la radio.
. CABELLERA BLANCA (AGUSTÍN LARA)
. TE QUIERO, DIJISTE (MARÍA GREVER)
. AMAPOLA (JOSE MARÍA LACALLE)
. LA PALOMA (SEBASTIAN IRADIER)
. GRATIA PLENA (AMADO NERVO Y MARIO TALAVERA)
. ADIOS MARIQUITA LINDA (MARCOS AUGUSTO JIMENEZ)
agustin dijo
mill gracias por esta pajina de canto tan maravillosa de este gran cantante que todo latinoamericano lo admiramos y lo yevamos en nustros corazones que es el doctor alfonco ortiz tirado este gran honvbre es la erencia inmortalisada como un regalo de dios para nosotros los mexicanos grasias mill grasias
7 Febrero 2011 | 06:34 AM