ELLA SE LLAMA MICAELA
No fue en mi Puerto Príncipe querido sino en Las Crucitas donde conocí a Micaela y sorprendentemente descubrí que era el personaje que sin conocerla había descrito en una de mis novelas. Suele ocurrir con cierta frecuencia que un escritor se inspire en alguien conocido para caracterizar al personaje de su ficción, pero en este caso ocurrió al revés.
¿Cómo sucedió? No lo se, quizás era que alguien como ella revoloteaba por mi mente que necesitaba conocerla o que encerraba muchas de las cosas que me gustan en una mujer o que un duende quizo demostrarme que siempre es posible lograr ver lo que uno se imagina o que en algun lugar existen personas como nos las imaginamos, sean ellas como quiera que querramos describirlas.
Sinceramente no puedo saberlo, pero como en mi novela el personaje principal, que tenía mucho de autobiográfico, se enamora de aquella mujer precisamente por reunir las virtudes y defectos que intenté describir, no pude dejar de sentir lo mismo que sintió él, así que no me quedó otro remedio que enamorarme de Micaela e interpretar lo ocurrido como la idea que me enviaban las musas para escribir una nueva novela con esta vivencia y en ello estoy.
MICAELA
En mi Puerto Príncipe querido
conocí a una chiquita muy linda,
ella tiene cabellos muy negros
y todos la llaman Micaela.
Ella se llama Micaela,
es muy gentil y muy bonita,
tiene corazón de mujer,
es una bella virgencita.
Cuando sale a la calle el domingo
caminando para ir al cine,
ella mueve tanto la cintura
que se paran todos pa' mirar.
Ella se llama Micaela,
es muy gentil y muy bonita,
tiene corazón de mujer,
es una bella virgencita.
Pa' bailar ella no tiene igual,
viejo' y jóvenes todos la rodean,
ella baila con mucha alegría,
su sonrisa inspira el amor.
Ella se llama Micaela,
es muy gentil y muy bonita,
tiene corazón de mujer,
es una bella virgencita.
.