Publicidad:
Terra
La Coctelera

EL ARTE DE DERALTE

ACERCA DE ALGUNAS COSAS QUE ME MOTIVAN A ESCRIBIR UN BLOG

29 Septiembre 2011

LA CASA DE LUCIPA

Después de haber vivido en la Casa Chiquita, en la Grande, en la de Fortuna y un tiempo en la de Nito en La Sal nos fuimos a vivir a lo que llamamos “La casa de Lucipa” por la dueña de la misma, allá por La Maromera, en el límite de lo rural y lo urbano de la ciudad en aquel tiempo. Lucipa era parienta de Gloria Martínez, hermana de crianza de mi madre, como se le decía en aquel entonces, al haberla criado mi abuela. Gloria era una de las Capote, aunque no compartiera sangre con ellas, y sus hijos Gerardo, Berta, Lázaro y Ursina son primos míos aunque nada sanguíneo nos una, o al menos yo los considero así.

Deduzco que esa época era otra de aquellas en que mis padres estaban distanciados porque a él jamás lo vi por allí y según supe después se había ido para La Habana a un trabajo en la Pheldrack que le había conseguido Pi, el marido de la tía Zita, para que dejara de ser vendedor ambulante por la Sierra.

Era una casa de madera y tejas, de dos espacios multiusos con piso de tierra apisonada y excusado fuera, algo alejado del techado de guano que servía de portal trasero. En la habitación delantera mi madre, que había estudiado magisterio en la escuela Normal, puso una escuelita, a la cual asistían los niños del barrio con sus sillitas y sus cuadernos y ella les enseñaba a leer, escribir y las operaciones de sumar, restar, dividir y multiplicar por una peseta a la semana, además de cuidarlos mientras sus padres se buscaban la vida.

Fue en esa casa donde aprendí a leer viendo cómo mi madre enseñaba a sus alumnos. Según contaba ella un día me encontró inclinado sobre un comic, que en aquel entonces y allí llamábamos muñequitos, riendo y me preguntó de que reía y le dije, a los cuatro años, de lo que leía. Ella no lo creía y me pidió que leyera otras cosas y lo hice. Decía Mami que me besó por el descubrimiento: había aprendido a leer “solo” y no era verdad, había aprendido con ella.

De esa casa son mis primeros recuerdos propios. Recuerdo los juegos infantiles vestidos de cowboys con trajes simulados por nosotros y caballos que no eran más que una vara de palo debajo de nuestras piernas, recuerdo las visitas al asilo de los viejos y mi posterior ingreso en el asilo de los niños. Recuerdo las heridas en las rodillas, los tratamientos para las lombrices con lavados de Santokin, o las harteras obligadas con semillas de papaya para expulsarlas. Recuerdo al brujo, santón o curandero que fue a quitarle una verruga a mi madre con unos rezos y que tanto me impresionó. Recuerdo a Paco y Alfredo, amigos de esa época e hijos del tendero que nos fiaba, y el incendio de la casa, que comenzó por el cobertizo de atrás y que de no ser por los vecinos (los bomberos no iban a esos incendios) habría acabado con la casa y mi madre habría tenido que pagarle por ello a Lucipa, pero sobre todo recuerdo aquel día en que mi madre, que había ido a la casa de la suya, no llegaba y la vecina, viendo que teníamos hambre, nos dio un plato de comida por la ventana de su cocina. No nos lo dio por la puerta de atrás, no nos invitó a comer, ni a sentarnos, no nos dio un poco para cada uno. Se limitó a llamarnos y extendernos por la ventana un plato de harina de maíz tierno con unas rodajas de pepino para que lo compartiéramos entre los tres, que en realidad fue compartido entre dos, yo no comí. No tenía por qué hacerlo, pero ese día comprendí la diferencia entre la caridad y la solidaridad. Quizás por ello no como nada traido de otras casas.

Poco tiempo después nos fuimos para La Habana. Aquel día en que nos sentimos abandonados mi madre estaba comprando con lo recaudado en la escuelita de barrio los billetes para reunirnos con mi padre.

...

....

...

servido por deralte sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de deralte

EL ARTE DE DERALTE

ver perfil »
contacto »
contador de visitas
contador de visitas

Fotos

deralte todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera